CROACIA

DUBROVNIK Y LA ISLA DE HVAR

Dicen que un viaje se vive tres veces: cuando se planea, cuando se vive y cuando se lo recuerda. Esta vez, hubo un viaje menos, ya que no hubo mucha investigación de mi parte antes de viajar a Croacia. ¿Lo positivo? Las expectativas estaban bajas y fueron absolutamente superadas.
Mi mamá venía de visita a Dinamarca, por lo tanto quedamos en viajar a algún destino para descansar, sin mucho calor, sin tanta gente, en lo posible con playa. Y después de recibir sugerencias de unos amigos, Croacia fue el destino elegido.

TRANSPORTES

Volamos directamente desde Copenhague hacia Dubrovnik (voy avisando que todas las ciudades tienen nombres que desafían la memoria). 

Al llegar al aeropuerto, queríamos evitar la opción fácil del taxi porque sabíamos que era un destino con precios altos. Por lo tanto, contratamos unos micros que te llevan directamente a la ciudad antigua de Dubrovnik. La empresa se llama Platanus, y se puede comprar tanto online como con tarjeta directamente al conductor antes de subirse al bus. Tienen dos tarifas: el boleto solo de ida cuesta €10 y el de ida y vueltas €15, el cual es válido por 15 días a partir del inicio del viaje. Tienen un compartimiento grande para las valijas en la parte inferior, por lo que no deben preocuparse si llevan bastante equipaje.

A medida que íbamos avanzando, quedamos fascinadas con el azul intenso del Mar Adriático, que se iba asomando entre las curvas y contra curvas del camino.
El recorrido finaliza en la Puerta de Ploče, la entrada a la ciudad amurallada de Dubrovnik.

DUBROVNIK

Y de pronto apareció ella, la antigua Dubrovnik, una bellísima ciudad amurallada en una península de la costa adriática, también conocida como “La perla del Adriático” o “La Atenas Dálmata”.

El bus hace su parada en una de las puertas de la ciudad. Si, puertas, que a los poco minutos de haber bajado, atravesábamos admirando no solo su tamaño, sino también su elegancia. 

Luego de atravesar unos callejoncitos llenos de adoquines, llegamos a la calle principal, donde uno pierde absolutamente la noción del tiempo y el espacio, y se traslada a la época medieval, o directamente al escenario de “Game of Thrones”, lo cual no es coincidencia porque no solo hay escenas de la serie que fueron grabadas allí, sino que también hay varios tours a pie que van siguiendo la temática.

Nos alojamos en un hermoso departamento que reservamos mediante Booking, The Roots Dubrovnik, una habitación muy acogedora que contaba con todo lo necesario, impecable, con amenices divinos y una ubicación muy estratégica, ya que estábamos en pleno centro. El precio por noche era de €161, y que acertada fue la ubicación!

Dubrovnik, al estar en la costa adriática, se encuentra al pie de la montaña, y creanme cuando les digo que toda la ciudad es en subida. Nos asombró la cantidad de escalones que necesitamos subir para tomar otros colectivos!.

Además, en el casco histórico encontrarán todo lo necesario: desde farmacias y supermercados, hasta una amplísima oferta gastronómica, donde destacamos Holy Burek una especie de burrito o arrollado, hecho con capas de masa filo muy finas y con distintos rellenos como pueden ser queso, espinaca, carne entre otros. Si bien la fila era larga, valió la pena la espera. Los precios rondaban los €8.

También es posible probar distintas especialidades en los cafés, Hay una cadena de panaderías que se llama Mlinar, con precios accesibles, cafés para llevar y una variedad de productos salados y dulces. Les recomiendo probar los panes de queso (similar a un chipa) y una factura con masa hojaldrada rellena de ricotta.

Creo que no hay mejor manera de conocer una ciudad que perdiéndose en sus callecitas, y aquí es, sin dudas, donde está toda la magia. Calles angostas, luces tenues y la hermosa combinación entre el gris de las construcciones hechas de piedras y el naranja de los tejados, permiten asomar un poco de las historias que guarda esta ciudad hace tantos años.

Para conocerla más a fondo, hicimos un free walking tour, que siempre reservo mediante Guruwalk, pero la compañía se llama Free walking tours. Solo para que estén al tanto, en esta ciudad es obligatorio el uso de auriculares durante las guiadas, y se suelen cobrar €2 por persona. Optamos por la guiada en español y nos tocó una guía nacida en Dubrovnik que era divina, así que lo pueden hacer con Sara, les aseguro que lo van a pasar estupendo! 

MONTENEGRO

El segundo día hicimos una excursión a Montenegro. Reservamos por Get your Guide, el costo fue de €50 por persona y duró aproximadamente 11 horas. Tengan en cuenta que comienza muy temprano. Nos pasaron a buscar por una de las puertas de la ciudad antigua, Pilé, a las 6am. El recorrido es una belleza y Carmen, la guía iba relatando todo con lujo de detalle tanto en español como en inglés.

Todo el traslado se hace en micro. La primer parada es en Perast, un pueblo muy pequeñito desde el cual se hace una navegación hasta una pequeña isla artificial donde se encuentra una iglesia construida en 1632.

La Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas, situada en Perast, es uno de los monumentos más icónicos y fascinantes de Montenegro y se asienta sobre la única isla artificial del mar Adriático. 
Según la tradición local, el 22 de julio de 1452, dos hermanos pescadores encontraron un icono de la Virgen con el Niño sobre un pequeño arrecife que apenas sobresalía del agua. Al llevarse el icono a casa, uno de los hermanos se curó milagrosamente de una enfermedad. Los ciudadanos de Perast lo consideraron una señal divina y juraron construir una iglesia en ese punto exacto. Pero como era imposible edificar sobre el arrecife sumergido, los marineros locales comenzaron una labor titánica que duró casi dos siglos: Arrojaban grandes rocas alrededor del arrecife tras cada viaje exitoso en el mar y hundían barcos viejos o incautados cargados de piedras para estabilizar el terreno.

Aunque el exterior destaca por su cúpula azul de estilo bizantino y su campanario barroco, en el interior se encuentran pinturas barrocas, placas de plata donados por marineros como agradecimiento a la Virgen por haber sobrevivido a peligrosas travesías, el tapiz de Jacinta Kunić: En el museo anexo se conserva un famoso tapiz bordado por una mujer local a lo largo de 25 años mientras esperaba el regreso de su esposo marinero. Lo tejió usando hilos de oro, plata, seda y sus propios cabellos, que pasan del rubio al gris con el avance de las décadas. 

La segunda parada fue en Kotor, una ciudad amurallada medieval donde da gusto perderse entre sus callecitas. Situada a orillas de la bahía de Kotor, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.

En el Casco Antiguo podremos encontrar

  • Puerta del Mar: La entrada principal a la ciudad, construida en el siglo IX durante el periodo veneciano.
  • Plaza de Armas: El corazón de la vida social, donde se halla la emblemática Torre del Reloj, ligeramente inclinada por los terremotos.
  • Catedral de San Trifón: Un templo católico consagrado en el año 1166, consagrado al patrono de la ciudad.
  • La Ciudad de los Gatos: Un símbolo cultural de Kotor, donde cientos de felinos amigables habitan las calles

HVAR

Al día siguiente, nos fuimos a Hvar. Para ello, teníamos que ir hasta el puerto de Dubrovnik, y por alguna razón, en Google Maps no aparecía ninguna opción de transporte público hasta allí. Sin embargo, Desde la puerta de Pile, es posible tomar los colectivos 1A, 1B, 7 y 8 que los deja exactamente frente al ferry. El viaje nos salió €1,70 a cada una comprando en la boletería y €2,50 si lo comprábamos en efectivo directamente al sub a bus. El viaje dura unos 20 minutos aproximadamente.
Reservamos el ferry mediante Omio. El boleto solo de ida nos costó €59 cada uno, y duró un poco más de 3 horas y media. Hay suficiente espacio para las valijas y tiene un barcito a bordo.

Cuando llegamos a Hvar, pudimos presenciar uno de los atardecer más hermosos de nuestras vidas! Llegar y ver cómo el sol se ponía por el horizonte fue una maravillosa bienvenida a esta pequeña isla. Pequeña, pero poderosa.
Prepárense para un desfile de yates de lujo, ya que es una de las islas más exclusivas y caras de Croacia, muy conocida por atraer a famosos y gente de un altísimo poder adquisitivo. Pero todos son bienvenidos!! Y no se necesita tener millones para pasar unas divinas vacaciones en este paraíso de aguas turquesas, playas de piedras y muchísima vegetación.

Les recomiendo explorar las distintas playitas un poco más alejadas del centro, así podrán disfrutar del silencio que solo es interrumpido por gaviotas y chicharras.
Al momento de buscar alojamiento, tengan en cuenta que es un pueblo de montaña, por lo tanto cuanto más se alejen del mar, mayor será la pendiente que deberán subir. 

Durante nuestra estadía en Hvar, nos alojamos en dos departamentos, ambos con vista al mar, que reservamos mediante Booking. El primero fue Sunny days Sara, donde cada noche nos costó €160, un departamento con balcón y vista al mar.
El segundo fue Aparmani Katarina, un espacioso departamento con capacidad de hasta 4 personas, balcón doble en primer linea de playa, que nos costó €120 por noche.
Creo que es uno de esos destinos donde vale la pena invertir un poco más y tener vistas hacia el mar. Comenzar el día con estos escenarios o terminarlos con unos hermosos atardeceres, suman mucho a la experiencia.


Ambos muy cómodos, con todo lo necesario para llegar únicamente con la mochila con ropa y los imprescindibles snorkels.

Y digo imprescindibles porque no importa en qué momento se metan al mar, siempre habrá algo para ver!! Una mañana tuve la suerte de cruzarme una morena, otro día un gusano de fuego. Muy importante llevar escarpines o algún calzado para el agua, no solo por las piedras que suelen ser puntiagudas, sino por la cantidad de erizos de mar que hay cerca de la costa.

El segundo día hicimos una excursión que reservamos por Get your Guide y nos costó €100 por persona, aunque después nos dimos cuenta que hubiese sido más económico si nos hubiésemos acercado directamente a la sucursal. La compañía se llamaba Navis tour Hvar, hicimos dos paradas para usar el snorkel y luego nos llevaron hacia La cueva azul.
Dato: la agencia provee máscaras pero no los tubos de snorkel.

Al llegar a La Cueva hay que pagar la entrada, €25 por persona, pero realmente vale la pena porque fue una experiencia totalmente fuera de lo común. La cueva es popular debido a la brillante luz azul que aparece a ciertas horas del día, transformándola en un escenario azul vibrante que parece un sueño. (No se les ocurra comprar algo en el kiosquito de la cueva porque los precios son delirantes).

El restaurante que más nos gustó fue KOGO, especialistas en pastas y pizzas, aunque el plato que más disfrutamos fue la ensalada Caesar!, con pollo, bacon crocante… una opción fresca e ideal para las noches de calor que suelen abundar en esta isla. En promedio, pidiendo dos platos principales y dos bebidas, costaba unos €20 por persona.

Por supuesto que también esta la opción de los supermercados, que están muy bien abastecidos, si cuentan con un presupuesto menor. Porque nadie me va a negar que comer un sandwichito en estas playas va a ser menos emocionante que ir a cualquier restaurante!

Al cuarto día, emprendimos la vuelta hacia Dubrovnik, Esta vez, el ferry nos costó €51 por persona.
Dato: hay como máximo 2 ferris por día que hacen este recorrido, así que les recomiendo estar atentos a los horarios para aprovechar al máximo su estadía.
El último día nos lo tomamos muy tranquilo, llegamos a Dubrovnik, disfrutamos hasta el último momento del sol y sus aguas verdes, y nos fuimos a ver el atardecer al bar Buza, que cuenta con una vista impresionante.

El restaurante que más nos gustó fue KOGO, especialistas en pastas y pizzas, aunque el plato que más disfrutamos fue la ensalada Caesar!, con pollo, bacon crocante… una opción fresca e ideal para las noches de calor que suelen abundar en esta isla. En promedio, pidiendo dos platos principales y dos bebidas, costaba unos €20 por persona.

Por último, volvimos a tomar el bus de Platanus hacia el aeropuerto, y prepárense porque hay que subir MUCHOS escalones hasta la parada!

Y ustedes, ya agregaron a Croacia a su lista?

TIPS Y CONSEJOS

Por último, les dejamos 10 tips para antes de viajar a Maldivas

  • En Croacia, la moneda oficial es el Euro y en muchos lugares solo aceptan efectivo, asi que recomiendo llevar algunos billetes.
  • Al ser miembro de la Unión Europea y del Espacio Schengen, los ciudadanos de la UE pueden viajar solo con su DNI o pasaporte vigente.
  • Las mejores épocas para viajar son antes y despues del verano, por lo tanto Mayo, Junio, Septiembre y Octubre serían mis recomendaciones. El calor disminuye y también la cantidad de turistas. 
  • Dubrovnik tiene muchas fuentes con agua potable a lo largo de la ciudad. En Croacia, el agua de la canilla es absolutamente bebible.
  • Las playas suelen ser de piedras, así que es recomendable llevar calzado para el agua
  • Como es un país muy seguro, lo considero una buena opción para viajar solos
  • Es posible comprar tarjetas de datos online, las eSim, con opciones pensadas especialmente para turistas como por ejemplo internet durante 10 días con la compañía Telekom por solo €15.
  • Si te gusta explorar el fondo marino, lleven su propio equipo de snorkel
  • Es recomendable comprar los tickets de los ferris con anticipación ya que la frecuencia suele ser baja y las plazas son limitadas
  • En las excursiones es muy común pasar varias horas bajo el sol, así que siempre recuerden llevar con ustedes protector solar (en lo posible eco friendly), sombrero o gorra, y mucha agua. Mantenerse hidratados puede ser la diferencia entre disfrutar o pasar un mal momento durante sus vacaciones

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