
Montañas, casitas tiernas, montañas, casitas tiernas absolutamente todo el tiempo. Así fue el paisaje de nuestro viaje a Dolomitas. Italia no deja de sorprendernos con sus paisajes, y el norte no fue una excepción.
Hay muchas maneras de organizar este viaje, y todas tienen su encanto. Nosotros volamos a Milán, y allí alquilamos un auto en Differental, ya que aceptaban tarjetas de débito. El alquiler por los 4 dias fue de €186
Todas las compañías de alquileres funcionan más o menos de la misma manera: el punto de encuentro es en uno de los parkings del aeropuerto y, según la agencia, o entregan el auto allí o vienen con una combi para trasladarlos hasta donde tengan la oficina.

Nuestra idea era buscar el recorrido más lindo, así que optamos por ir bordeando el Lago di Garda, el cual nos sorprendió por su inmensidad. La primera parada que hicimos fue en Riva del Garda, un tradicional pueblito italiano, con callecitas muy pintorescas y una costanera preciosa.
Como parada obligatoria, fuimos a la Gelateria Al Pozzo, donde hacen un helado artesanal muy cremoso que realmente se asemeja mucho al helado argentino.

Luego continuamos nuestro viaje hacia los Alpes italiano hasta llegar a Molveno, una pequeña ciudad ubicada en un valle mágico, a orillas del Lago Molveno.

Si bien el camino era sinuoso, el asfalto estaba muy bien y las indicaciones fueron muy claras. La clave esta en conducir con cuidado, sin querer apurarse y siempre respetando a los otros vehículos. Casitas de madera con techos a dos aguas, una prolijidad incomparable y vistas impresionantes desde cualquier punto de la ciudad.
Aconsejamos viajar en temporada baja, ya que, por ejemplo en temporada de nieve, los precios aumentan mucho debido a las grandes pistas de esquí y es necesario reservar todo con mucha anticipación.
Nos alojamos en el Hotel Europa, y en Junio de 2025 nos costó €141 la noche para dos personas, con desayuno incluido, en habitación con vista al lago. Hay opciones un poco más económicas, pero al ser una ciudad pequeña, la oferta hotelera es limitada.

Este hotel cuenta con su propio restaurante, pero los precios nos parecieron un poco elevados en comparación al tamaño de las porciones.
LAGO DI BRAIES
Al día siguiente, luego de un desayuno que dejaba mucho que desear considerando el precio del alojamiento, comenzamos nuestra primer aventura. El destino elegido fue el Lago de Braies.
No tenemos palabras para explicar lo hermoso que es el camino hacia allí… pastos verdes, casitas de madera, vacas, castillos, un sin fín de capillitas y las montañas que nos rodeaban constantemente.

Al llegar al parque, hay un estacionamiento bastante grande. La tarifa es €15 de 5hs a 17hs, €10 de 17hs a 20hs y de 20hs a 5hs €5. Se abona al final de la estadía.
En la entrada hay una tienda de souvenires muy bonita y una cafetería con baños.

Y por fín llegamos al Lago, un espejo natural de aguas verdes turquesa que emociona hasta los más fuertes, rodeado por un precioso bosque, con las majestuosas montañas de fondo. Y, como si eso no fuese suficiente, hay unos botecitos de madera que se pueden alquilar y que son el detalle necesario para lograr la postal perfecta de ese paraíso.
Primero fuimos bordeando el lago y, como nos habíamos llevado unos sándwiches, hicimos un picnic en la orilla. Si bien está permitido meter los pies en el lago, se prohibe nadar en él. La tranquilidad que hay en ese lugar es verdaderamente asombrosa.
Más tarde decidimos vivir la experiencia de los botes, y como había mucho viento nos redujeron la tarifa y el tiempo de alquiler. Ofrecen varias opciones, como botes compartidos, sesiones de fotos, etc. Nosotros optamos por el bote privado, y en vez de €55 los 45 minutos, nos cobraron €30 los 30 minutos. Con todas las opciones, te regalan una postal y un imán a elección. Se suben al botecito… y a remar! Una sensación de libertad y paz indescriptible.

Si tuviésemos que elegir un solo destino para recorrer en Dolomitas, sin dudas esta sería nuestra elección.

A la vuelta, cenamos en un pueblito vecino a Molveno que se llama Fai de la Paganella, y el restaurante era el Ristorante pizzería Agostini, un lugar muy cálido donde también se podia comer afuera, con una gran variedad gastronómica, porciones grandes, comida deliciosa y los precios moderados. Una cena para dos personas con dos platos principales, dos bebidas y un postre costó €35 entre los dos.
LAGO DI CAREZZA
Al día siguiente, volvimos hacia los Dolomitas, pero esta vez fuimos al Lago di Carezza o Karersee (en alemán).
Aguas verdes y muy tranquilas, donde se refleja el imponente macizo de Latemar. Rodeado de senderos muy accesibles, es posible apreciar el lago desde distintos puntos panorámicos que van transformándolo en distintas postales. Sin duda vale la pena pasar un buen rato allí, simplemente apreciando la naturaleza.

Si bien resulta muy tentador, no está permitido bañarse en este lago con el fín de proteger el ecosistema. Recomendamos visitarlo al amanecer o atardecer, ya que las montañas se tiñen de unos colores preciosos.
Habían escuchado hablar sobre la leyenda del Lago di Carezza?

Frente al lago hay un parking grande, donde la tarifa era de €2 la hora para autos. En caso de viajar en autocaravana el precio es de 9€ durante 3h, 18€ de 3h-12h y 30€ de 12h a 24h. También hay baños, una tienda de souvenires y un patio de comidas que no nos pareció muy rico pero no hay muchas más opciones; los precios rondaban entre €10 y €15. Creemos que en estos casos, llevar nuestra propia comida siempre es la mejor opción, especialmente con tantos lugares hermosos para poder hacer una parada y almorzar.
VIPITENO
A la vuelta, una amiga nos había recomendado pasar por la ciudad de Vipiteno, casi al límite con Austria, así que nos dirigimos hacia allí.
Por algo se lo conoce como uno de los pueblos más bonitos de Italia. Su calle principal parecía sacada de un cuento de niños, todos los edificios con colores pasteles, calles de adoquines y vidrieras preciosas. Lamentablemente era domingo por la tarde así que todos los negocios estaban cerrados, pero valió la pena dar una vueltita por ahí.

MOLVENO
El último día decidimos descansar un poco del auto y aprovechar del bellísimo lugar donde nos estábamos quedando.

Bajamos hasta la orilla del Lago Molveno, donde encontramos una hermosa costanera con banquitos, espacios verdes, una cancha de mini golf y actividades acuáticas.
Optamos por alquilar un botecito eléctrico para pasear por el lago y fue espectacular. Por alojarnos en esa ciudad, teníamos descuento, así que nos costo €20 la hora.


Para almorzar, decidimos pasear un poco y llegamos de casualidad al Ristorante Castel Toblino, un antiguo castillo que hoy en día es un restaurante con Estrella Michellin. Ubicado a unos 15 minutos en auto desde Molveno. En la entrada hay un pequeño café con unas vistas increíbles al Lago di Toblino, así que comimos allí. Gastamos unos €30 entre los dos.
Como broche de oro, el Hotel Europa tiene en su terraza un jacuzzi al aire libre que se puede reservar por hora sin cargos adicionales. No se nos ocurrió mejor manera de finalizar este viaje más que tomar unos tragos en el agua caliente, apreciando un hermoso atardecer entre las montañas del valle.










TIPS Y RECOMENDACIONES
Por último, les dejamos 10 tips para antes de viajar a Dolomitas
- Buscar alojamiento cerca de los parques que deseen visitar
- Si viajan en invierno, reservar con mucha anticipación
- Averiguar qué aeropuerto es más conveniente
- Alquilar un auto, las distancias suelen ser grandes
- Prestar atención al combustible, ya que las distancias pueden ser largas entre las estaciones de servicio
- Llevar ropa adecuada al tipo de actividades que deseen realizar
- Probar la gastronomía local
- Hay muchos tramos donde se conduce por montaña, respetar siempre las indicaciones
- Comenzar el día lo más temprano posible para evitar las multitudes
- Los restaurantes suelen cerrar temprano
CONTÁCTENOS
Tienen consultas? No duden en escribirnos!

Deja un comentario